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viernes, 27 de noviembre de 2015

“El miedo y la cultura de guerra: impactos de la “norteamericanización” de la seguridad”

“El miedo y la cultura de guerra: impactos de la “norteamericanización” de la seguridad”
(México, un caso de estudio)[1]

Desde mi muy particular punto de vista, me resulta muy impactante el hecho de que nosotros como sociedad hemos “normalizado y naturalizado” la violencia y más allá de eso, me resulta aún más impactante el hecho de que como sociedad lo hemos permitido sin siquiera poder decir ¡Basta!, y creo que hasta cierto punto se debe a que hemos sido víctimas de alguna o de otra forma de la opresión de la que tratamos controlar o erradicar a través de leyes y reformas.


“Nos hemos acostumbrado a vivir en medio de la violencia y la guerra, con muertos, desaparecidos, torturados y desplazados; con militares y policías-militares que patrullan las calles en una demostración de fuerza, subametralladora en mano; con delincuentes que a plena luz del día y, también armados, cobran su cuota de extorsión en los negocios…”[2]

Durante las charlas en clase acerca de la violencia e inseguridad que vivimos como sociedad, he reflexionado acerca de lo que somos como sociedad (en conjunto) –podría parecer justificación y supongo que alguien podría sostenerlo- debido a las diferencias existentes entre las personas, estamos haciéndolas permanentes y por lo tanto, estamos más separados el uno del otro (más hablando del territorio sentimental/sensible de cada persona). Las personas han ido “construyendo” barreras físicas, psicológicas, emocionales, etc. para que no puedan ser lastimados y por lo tanto, será en un tanto difícil a entrada de nuevas ideas y conocimiento que intensifique la unidad como sociedad, es decir, como un conjunto inquebrantable que pudiera resistir ataque alguno.

“Vivimos juntos porque todo el tiempo necesitamos contar lo que nos pasa (dejarlo en la memoria de otr@s)”

A continuación, les compartiré las reflexiones que pude rescatar durante la videoconferencia con María José Rodríguez Rejas (Profesora-investigadora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México), así como también las ideas que se construyeron en clase (antes), a partir de los puntos de vista de mis compañerxs:

  • El Estado como tal, es el encargado de ir “introduciendo”, ya sea a las fuerzas armadas o a los narcotraficantes, para que a partir de ello se construyan las condiciones necesarias/suficientes para que vivamos dentro de la sociedad.
  • ¿Cómo se educa a los hombres y mujeres con respecto al MIEDO? POSIBLES RESPUESTAS: a partir de la pérdida de algo, ser lastimados (violar nuestra intimidad como individuos), la muerte.
  • La dinámica del miedo favorece de alguna o de otra manera el control.
  •  Las políticas de seguridad implementadas se encuentran estrechamente relacionadas con los tipos de guerra existentes, las cuales se encargan de desestabilizar territorios, romper el tejido social, así como a las instituciones.
  • El enemigo puede ser cualquiera y puede estar en cualquier lugar, por lo tanto, la guerra (psicológica, económica, cultural, social, etc.) es permanente y total.
  • El cuerpo es utilizado como un instrumento en el que se inscriben aquellos mensajes que se fijarán en la memoria de la sociedad; a partir de la tortura se le niega a la sociedad ciertos ideales, tales como: Vida, Memoria, Continuidad, etc., es decir, que van más allá de la muerte.

“Hay que recuperar memorias para NO olvidar y así, evitar que se repita”

Bibliografía:
Rodríguez, R., “El miedo y la cultura de guerra: impactos de la “norteamericanización” de la seguridad (México, un caso de estudio)”, en América Latina en las nuevas tendencias hemisféricas y de integración, Universidad Iberoamericana, México (En imprenta),




[1] Publicado en Dario Salinas (Coord.). América Latina en las nuevas tendencias hemisféricas y de integración, Universidad Iberoamericana, México (En imprenta)
[2]  Rodríguez, R., “El miedo y la cultura de guerra: impactos de la “norteamericanización” de la seguridad (México, un caso de estudio)”, en América Latina en las nuevas tendencias hemisféricas y de integración, Universidad Iberoamericana, México (En imprenta), pp. 6.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Lectura: "La sociedad mental"

CONCEPTOS CLAVE:
Salud mental, Psicología colectiva, Pensamiento, Lenguaje, Entidad Psíquica, Sociedad, Contexto histórico, Emociones, Realidad.


Durante la primera clase relacionada con la lectura “La sociedad mental”, la mayoría de nosotros (estudiantes mixtos que asisten a clase de Psicología Social I) ya contaba con el material físico de dicha lectura, pero a mi parecer era un poco complicado su análisis durante una sola clase  y por lo tanto, requería un poco más de tiempo para ello. Para el análisis del texto, iniciamos leyendo detenidamente la nota final del autor, y como punto de partida nos dimos cuenta que en este apartado se hace habla de las ciencias afines a la Psicología Social y a manera de resumen, entiendo lo siguiente (de la siguiente forma práctica):

 
             SOCIEDAD MENTAL         ==============      PSICOLOGÍA COLECTIVA
                                                                                                              
       
 
La psicología colectiva es aquella disciplina que concibe a la sociedad como una ENTIDAD PSÍQUICA  (mente grupal, alma de los pueblos, conciencia colectiva, espíritu público).
 

La Psicología Social concibe como parte de la SOCIEDAD a cada elemento que interactúa en un entorno, desde “un individuo aislado, un grupo, una ciudad, una emoción, una pieza de música, una casa o un evento cualesquiera, siendo entidades psíquicas, tienen todos, la forma de una sociedad.”[1]
 
Concuerdo con la idea de que no es muy descabellado el hecho de que en realidad no pensemos con la cabeza, sino más bien ACTUAMOS a partir de aquellas respuestas producidas por el entorno inmediato (contexto histórico), es decir, más bien por nuestras experiencias producida a través del apego por las cosas que nos rodean, por así decirlo.


Hablando del contexto histórico, si yo estuviera en el Siglo XVI, de alguna o de otra forma, me encontraría en serios aprietos, ya que no estoy de acuerdo en que se considere que la CABEZA es un sinónimo de talento, aún teniendo en cuenta que físicamente, ésta no representa inteligencia por si sola (no como tal).

Entonces aquellos que NO se consideraban como “la cabeza”, ¿No opinaban, no ordenaba y mucho menos pensaban (cualquier cosa)?
 
De lo que sí estoy completamente de acuerdo con el autor es que, solo a través del pensamiento y el lenguaje –pero es importante decir que, este tipo de lenguaje deberá ser hablado para que la trasmisión del mismo pueda ser interpretada por los demás- le podemos dar significados (mismos que han de estar determinados por el contexto histórico) muy particulares a nuestro entorno.


El pensamiento/el hecho de pensar se encuentra entrelazado con las EMOCIONES (con el proceso AFECTIVO) y sin ellas, es como “no tener motor”* y no podríamos dirigirnos hacia nuestro destino: la sociedad -la realidad construida a partir de aquello que pensamos-. Y para poder ser parte de aquella realidad, lo que hacemos es “contar nuestra historia”*, con el mero afán de hacer notar que existimos, que somos alguien diferente de los demás, sin embargo, nosotros como sociedad creamos lo que somos. 

REFLEXIÓN PERSONAL:

Me pareció un texto interesante, sin embargo, me costó un poco de trabajo analizarlo “a la primer leída”*, requerí volver a leerlo más detenidamente para poder completar los puntos señalados para las lecturas. Después de la lectura, concibo varias cosas entre las que destaca el hecho de que NUESTRO PENSAMIENTO ES DEPENDIENTE DE TOOOOOODO LO QUE NOS RODEA.

Me encantó la idea del autor al hacer ANALOGÍAS sobre los procesos, para hacer más llevadera la lectura. Casi al término de la lectura, me hice la siguiente pregunta: ¿Cómo podríamos ir eliminando –por así decirlo- ese sentido en que se fragmenta el mundo? Y mi posible respuesta fue que este proceso solo se puede dar a partir del entendimiento de que las cosas deben ser estudiadas a partir de la CONJUNCIÓN Y ANÁLISIS DEL TODO, es decir, no ir separando. TODOS SOMOS UNO y mi propia analogía podría ser que, "SI ABRES “ALGO” PARA CONOCER QUE ES LO QUE TIENE DENTRO, SEGURO NO ENCONTRARÁS SOLO ESE ALGO, SINO MÁS"*.

CONCEPTOS QUE NO SE ENTIENDEN O QUE YO NO ENTIENDO (mejor dicho):

FRENOLOGÍA: Teoría según la cual las protuberancias e hinchazones en el cráneo de alguien indicaban que por ese lado estaba pensando fuerte.

CABEZA: Término que designa al extremo superior o inicial de algo, generalmente de forma abultada.

LENGUAJE: Es lo que generalmente aparece como prueba del pensamiento o inteligencia de alguien.

PENSAR/PENSAMIENTO: Llevan como cualidad principal, ser atento.

DUALIDAD: Significa que una cosa tiene “cualidad de dos”: cada vez que hay uno hay otro.


CULTURA: Es la inseparabilidad de todo. Es aquello dentro de lo cual vivimos, con lo cual pensamos y sentimos, y que no aparece en ninguno de los aparatos de medición o clasificación, incluidos entre ellos nuestros propios sentidos de la percepción.

Nota adicional: El texto que se encuentra entrecomillado junto con el asterisco, está basado en mi muy particular punto de vista. 







[1] Fernández, P. (2004) La sociedad mental. Barcelona, Anthropos. Introducción, pp. 8-36